
Soy de Tabi, Sotuta; apicultora de corazón. Vivo con los retos y obstáculos que la sociedad te impone por ser mujer. Cuando empecé en esto de la apicultura siempre fui denigrada por dedicarme a esta labor, que tradicionalmente es un oficio de hombres.
Incluso en algún momento alguien fumigó mis colmenas con pesticidas y en otra ocasión se robaron mis abejitas con todo y cajas. Con mucho dolor en mi corazón, decidí levantarme y continuar con mi sueño. Dios siempre nos da la fuerza para seguir.
Estos días la miel está sobrevalorada y los apicultores sufrimos mucho al momento de comercializar nuestro producto por el bajo precio que se le impone. De ahí que tuve la idea de crear otros productos y nuevas versiones a base de miel. Hago también jabones, cremas, caramelos y recientemente empecé el chamoy a base de miel. Todos productos originales de mi Dulce Gratitud. Con mi oficio y mi emprendimiento puedo llevar un sustento a mi hogar y sacar adelante a mi hermano.
Mi Dulce Gratitud es un emprendimiento que nació de la esperanza, de la fe y de las ganas de nunca rendirse. Empezó en momentos muy difíciles que marcaron mi vida para siempre, pero Dios nos devolvió la dulce gratitud hacia él.
Gracias por comprar mis productos. Estoy en el Parque de La Plancha todos los viernes últimos de mes. Allá los espero.
Leydi Puc / Tabi, Sotuta, Yucatán


