
El secreto ancestral
de los sabores
Maripaz Ojeda17 de septiembre, 20265 min de lectura
Fue cuando descubrí Ayurveda que mi relación con la comida se transformó radicalmente, se amplió mi conciencia sobre el acto de comer y todo lo que hay detrás de un alimento que nutre de verdad, no solamente el cuerpo sino también el alma y a todas las relaciones que cuidan la vida.
La visión de Ayurveda guía para construir salud con la inteligencia que sostiene el equilibrio, despertando las capacidades que tenemos para vivir con plenitud y cultivando la armonía con la Naturaleza. Para entender más a fondo la visión que despertó en mí el amor a la comida con más conciencia, te invito a descubrir el secreto ancestral de los sabores:
El sentido del gusto comienza mucho antes de saborear un alimento, el apetito no es
simplemente el hambre que le pide comida al cuerpo, es el principio de las emociones
maternas que sostienen la vida; es por eso que los sabores juegan un papel fundamental en
nuestra capacidad de asimilar la vida y cuidar la memoria que la sostiene.
Los sabores trabajan como una compleja cadena de reacciones que la inteligencia del
cuerpo percibe y guarda en la memoria de los tejidos. El sentido del gusto trabaja a través
del elemento Agua del cuerpo, saborear informa a las funciones del cuerpo y guía el
proceso de absorber y asimilar, el sabor genera el impulso necesario para despertar la
memoria del proceso que nutre los tejidos.
La comida es una vía por la que recibimos los 5 elementos Espacio, Aire, Fuego, Agua y
Tierra. Nuestro cuerpo se nutre de estas 5 esencias y de la memoria de evolución que va de
la semilla al brote, al florecimiento y a los frutos que son nuestro sustento. Las memorias de la luz solar, los ciclos lunares, las lluvias, el clima, están grabadas en los alimentos y nutren la
inteligencia de nuestro cuerpo.
El ciclo completo que nos alimenta comienza en la siembra y el trabajo de la buena Tierra,
la cosecha, la preparación de los alimentos y recibir todo el proceso con satisfacción y
gratitud para construir tejidos que dan continuidad a la vida. La comida es la memoria de la
Consciencia Madre, entender esta sabiduría cíclica convierte nuestro alimento en medicina
viva.
Una comida completa que nutra no sólo al cuerpo sino también nos de satisfacción mental y
emocional debe contener los 6 sabores: dulce, salado, picante, agrio, amargo y astringente.
Estos se producen de forma natural en cada estación cerca de nosotros, los sabores que da la
tierra son los que necesitamos según la temporada, el clima y el lugar donde habitamos.
El sabor dulce es el más dominante, casi todos los alimentos contienen algún grado de
dulce, este es el encargado de aumentar los tejidos y aliviar el hambre. Es el sabor que nos
recuerda al amor materno. El Agua es dulce, también la leche, el maíz, y la miel son dulces
y reconfortantes como una madre amorosa.
El sabor picante se forma de los elementos Aire y Fuego, estimula el apetito y el
metabolismo, conserva el equilibrio en las secreciones del cuerpo, no sólo está en el chile, lo encontramos también en raíces y especias como el jengibre, la mostaza, el clavo, el
rábano, el ajo, etc.
El sabor salado limpia los tejidos y activa la digestión, se forma a través de los elementos
Agua y Fuego, se usa en pequeñas cantidades y lo encontramos en la mayoría de los
vegetales acuosos como el pepino y el tomate, las algas y la sal.
El sabor agrio se forma de los elementos Tierra y Fuego y ayuda a la digestión y la
eliminación de desechos, lo encontramos en la mayoría de las frutas y en alimentos
fermentados como el yogurt.
El sabor amargo se forma de los elementos Aire y Éter, debe usarse en muy pequeñas
cantidades para acentuar los sabores, ayuda a desintoxicar la sangre y controlar las
enfermedades, lo encontramos en muchas de las plantas medicinales, en hortalizas como la
arúgula, en especias como el fenogreco, en raíces como la cúrcuma, en plantas cómo la
sábila.
El sabor astringente se forma de los elementos Tierra y Aire, absorbe los líquidos, ayuda a
reducir las secreciones y los tejidos, se encuentra en las nueces, las legumbres y los tés de
corteza, las frutas como las moras y las uvas.
El sabor va mucho más allá de la preparación y consumo de la comida, cada uno de
nosotros tiene una relación con el sabor emocional, físico y espiritual que influye en nuestra
vida. Nuestras decisiones son en gran medida influenciadas por nuestro sentido individual
del gusto. Incluir los 6 sabores de la Tierra cultivada con amor y respeto en todas tus
comidas transforma tu salud y tu sentido del gusto a todos los niveles.
Todas nuestras especias contienen los 6 sabores. Puedes encontrar las especias sueltas o en las mezclas para tu tipo de dosha. SAYAB AYURVEDA / 999 997 6172.
Maripaz Ojeda / CDMX, México
